El alisado de paredes es el servicio más demandado para modernizar viviendas antiguas. Eliminar el gotelé es un proceso técnico que requiere paciencia y precisión para que el acabado final sea realmente impecable. En nuestro proceso, evaluamos si es mejor el rascado mecánico o el cubrimiento con masillas de renovación de alta densidad.
Aplicamos varias capas de tendido de plaste, respetando los tiempos de secado para evitar futuras grietas. Lo que nos diferencia es nuestro acabado: realizamos un lijado fino con máquinas rot orbitales conectadas a sistemas de aspiración industrial, reduciendo al mínimo la emisión de polvo en tu hogar. Al finalizar, tus paredes tendrán una planimetría perfecta, quedando listas para recibir pinturas de alta calidad o papeles pintados de diseño, logrando ese aspecto de «obra nueva» tan deseado.

